There is just one life to live

Hooola! Mis amigas me dicen Lauri, tengo quince años, vivo en Santiago, Chile. Este narnia esta dedicado a la fanfic de los integrantes de One Direction que escribo: "Don't leave me". Si lees mi novela avísame en mi twitter o háblame por tumblr :) Estoy abierta a todo tipo de críticas y opiniones. Muchas gracias por leer mi novela ;)

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Texto postado em 17/12/2012 às 7:57pm | 7 notes | Reblog!!

Texto postado em 17/03/2012 às 10:47pm | 0 notes | Reblog!!

Liam: No quiero volver a separarme un segundo más de ti. Te amo. ______, ¿Quieres ser mi novia? –tomó mi mano y la apretó fuerte.

 

“¿Quieres ser mi novia?”

“….novia”

“Mi novia”

 

 

Mi mente repetía la última frase que emitió Liam. Sentí el flechazo que envió Cupido directo a mi corazón, con la puntería perfecta.  “¿Quieres ser mi novia?”.  Esa petición me hizo sentir la mujer más afortunada del mundo.

 

Mientras esperaba mi respuesta, lo miré a sus ojos brillantes y en ellos se podía reflejar la luna. Me sonrió tras la petición y al ver que no respondía presionó más fuerte mi mano.

 

Liam: ¿_____? –preguntó.

 

Solté su mano y su mirada cambió apenada, se colocó cabizbajo. Creyendo que yo me negaría a ser su novia, me abalancé sobre él botándolo al suelo de imprevisto. Yo quedando sobre él.

 

Tu: ¡Por supuesto que sí! –exclamé.

 

Tras mi respuesta Liam me abrazó energético. Me acerqué a su cara y rodeándola con mis manos, nuestros ojos se encontraron. Posé mis labios en los suyos. Al abrir mis ojos noté que una lágrima brotaba de su ojo.

 

Tu: ¿Por qué lloras? –pregunté a penas nos separamos.

Liam: Al principio creí que me rechazarías –contestó sincero.

Tu: ¿Rechazarte? Ni que estuviera loca.

Liam: ¡No sabes cuánto me alegra que hayas dicho que sí! –agregó.

Tu: Así me haces la mujer más afortunada de la galaxia –confesé.

Liam: Te amo.

Tu: Yo te amo más –sonreí.

Liam: Nunca como yo.

 

Él me ayudó a levantarme y caminamos abrazados en la orilla del mar. Nuestros pies sentían esa agua salada fría, pero la temperatura de mis pies no era importante, ya que el calor que me transmitía Liam con su cercanía de su cuerpo a mi cuerpo me hacía olvidarme de mis pies.

 

Liam: ¿No tienes frío?

Tu: No, tu polerón me abriga mucho –le contesté.

Liam: Te ves hermosa –piropeó.

Tu: ¡¡Liam!! –grité emocionada.

Liam: ¡¿Qué pasa?! –exclamó preocupado.

Tu: ¿Qué hora es?

Liam: ¿Para qué quieres saber la hora? –comentó confundido.

Tu: Sólo respóndeme…

Liam: 3:52 AM ¿por qué?

Tu: ¿Y hace cuánto estábamos caminando?

Liam: No lo sé, ¿una hora? No te entiendo, ¿por qué quieres saber? –volvió a preguntar.

Tu: ¿Qué día es?

Liam: 10 de enero ¿Por qué? –notaba su desesperación de saber el por qué.

Tu: Por qué los 10 de cada mes es nuestro aniversario.

Liam: ¡Tienes razón!

Tu: ¿Por qué más te preguntaría? ¿Ah?

Liam: No lo sé –sonrió.

Tu: Ahora que no se te olvide, 10 de enero.

Liam: 10 de enero, 10 de enero, 10 de enero –repetía constantemente.

Tu: Estás loco –reí a carcajadas.

Liam: Soy muy olvidadizo… 10 de enero.

Tu: ¿En serio? –reía como loca.

Liam: Sí, en serio. 10 de enero –repetía la fecha al finalizar con la frase.

Tu: ¿Estarás así todo el día?

Liam: No. 10 de enero –sonrió.

Tu: ¿Vas a seguir?

Liam: Sí, 10 de en… –velozmente lo besé en sus labios interrumpiéndolo.

Tu: ¿Y ahora?

Liam: Creo que no me quedó muy claro, pero si me dieras otro, podría ser que… –volví a besarlo y fue él quien tomó mi cabeza e hizo que este beso fuera largo- Ahora sí –emitió después de alejarnos.

 

Mientras hablábamos no notamos que recorrimos más de la mitad de la cuidad, ya comenzaba a sentir mucho sueño y frío, por lo que no me mantuve lejana a mi novio. Quería seguir caminando con él pero temblar del frío me delató.

 

Liam: ¿Tienes sueño? –me preguntó.

Tu: Un poco –declaré.

Liam: ¿Quieres que te vaya a dejar a tu cabaña? –propuso.

Tu: No, quiero estar contigo –insistí.

Liam: Pero hace frío, no quiero que te resfríes.

Tu: Eso no importa estando junto a ti se pasa el frío.

Liam: Está bien, como quieras –pausó- ¿No tienes hambre?

Tu: Sí –contesté.

Liam: Entonces, como estamos más cerca mi casa. Vamos y comemos algo ¿te parece? –con mi cabeza asentí.

 

Con los pies desnudos y mojados caminamos en dirección a la cabaña de Liam. No nos demoramos mucho, llegamos enseguida. Liam no llevaba consigo las llaves de la casa, por lo que tuvo que saltar la reja y tomar la llave que tenían escondida debajo del masetero de una flor. Con la llave, pudo abrir la puerta principal y entrar; luego presionó un botón que automáticamente abría la reja de la entrada, por lo cual, no tuve que escalar ni saltar la reja.

 

Me invitó a pasar, y enseguida de cerrar la puerta, subió silenciosamente al segundo piso para buscar unos calcetines gruesos y entregármelos para que mis pies volvieran a su temperatura corporal normal.

 

Liam: Toma –musitó- póntelos antes de que te enfermes –me entregó unos calcetines de polar.

Tu: Gracias Liam –susurré.

Liam: ¿Qué quieres para comer? –me preguntó.

Tu: Lo que haya.

Liam: ¿Te gustan las galletas “Oreos”?

Tu: Sí, eso está bien –nos encaminamos a la cocina y él abrió un armario lleno de golosinas y miles de galletas “Oreos”.

Liam: Ten –me entregó un paquete tras alcanzarlo.

Tu: ¡¿Tantas galletas?!

Liam: Sí, el problema es que a Niall le encantan esas galletas y siempre que vamos al mecardo compra muchas –explicó.

Tu: ¿Dónde están los chicos? –pregunté.

Liam: Están dormidos.

Tu: ¿No nos escuchan?

Liam: Probablemente no, tienen sueño muy pesado.

Tu: Ya me lo imagino –Liam se volteó y me miró los pies, todavía seguía descalza.

Liam: ¡¿Todavía no te pones los calcetines?! –gruñó.

Tu: No, es que…

Liam: Sin excusas –dijo al interrumpirme.

Tu: Pero…

Liam: Menos peros –me tomó de los brazos, quedando mis pies volando, como cuando el novio cogen a las novias después de casarse. Me llevó al sillón y me soltó dejándome sentada.

Tu: No tenías que levantarme así, puedo caminar –reí.

Liam: ¡Shh! –exclamó- si era necesario, mira tus pies –los agarró y él me puso los calcetines.

Tu: Gracias –dije tras ponermelos.

Liam: No hay de qué –sonrió- ¿Las galletas?

Tu: Aquí están –se las entregué.

Liam: ¿Quieres ver TV? –tomó el control remoto.

Tu: Ok.

 

Acomodé mi cabeza en su hombro y su brazo descansaba en mío. Liam tomó una manta que estaba cerca y nos cubrimos con ella. Comíamos galletas mientras observábamos la serie de médicos. Al pasar del tiempo, mis ojos comenzaron a luchar por estar despiertos pero la lucha la ganaron. Cerré mis ojos y me quedé totalmente dormida en el hombro de Liam.

Texto postado em 17/03/2012 às 10:47pm | 1 note | Reblog!!

Texto postado em 16/03/2012 às 11:16pm | 0 notes | Reblog!!

Parte 2

Lo abracé y posé un beso largo cerca de sus labios. Provocando que las mejillas de él se tiñeran de color rosa.

 

Zayn: ¿Y Louis con Ali? –nos preguntó.

Rachel: No tenemos la menor idea.

Niall: Tal vez siguen bailando.

Harry: ¿Todavía no vuelven?

Tu: No… –entre la multitud, aparecieron los chicos muertos de la risa- Sí.

Harry: Ya lo noté –rió.

Louis: ¿Lo viste? –le preguntó a Ali.

Ali: ¡Sí! ¿Tú viste cuando…

Louis: ¡¡Sí!! –la interrumpió- ¡No puedo creerlo!- reían a carcajadas. Nadie entendía lo que conversaban, pero si sabíamos que para ellos fue muy cómico.

Niall: ¿Qué se fumaron? –nos preguntó sin que ellos escucharan.

Rachel: Ali es así siempre.

Zayn: Al igual que Louis.

Harry: Ali es la versión femenina de Louis –comentó.

Zayn: Y habló el celoso… -todos reímos.

Harry: ¡No estoy celoso! –mintió.

Niall: Sí, seguro –dijo sarcástico.

Louis: ¡Líquido! –tomó la cerveza servida en la mesa- ¡Estaba muerto de sed!

Ali: ¡Déjame un poco! –Al terminar Louis, le entregó la lata a Ali, ella tomó un sorbo y al terminar de refrescarse se fueron tomados de la mano a la pista de baile.

Tu: Eso sí se llama tener energía.

Zayn: Imagínate, que nosotros vivimos con él.

Rachel: Y nosotras con ellas –todos en la mesa nos reímos.

Niall: Imaginense sus padres, que viven los 365 días con ellos.

Liam: Pero si el padre de Louis se igual a él.

Harry: Tienes razón, por algo salió con esa personalidad.

 

 

Luego de que la parejita se retirara a seguir bailando, nos quedamos conversando de diversos temas, gritábamos y reíamos de las anécdotas que nos contábamos. En tanto reír y hablar, los refrescos que recién habíamos ordenado se acabaron enseguida.

 

Entremedio de la fiesta, extrañé a alguien. Y ese alguien era Susie, mi amiga. Está deprimida porque Zayn no la volverá a ver.

 

En mi bolsillo del pantalón, mi celular vibraba, por esto lo saqué del bolsillo y miré la pantalla. Llamada Susie.

 

Tu: ¿Aló? ¿Susie? –contesté gritando.

Susie: ¿Dónde están?.

Tu: ¿Por qué? ¿Te sientes mal? ¿Quieres que te vayamos a ver?

Susie: No, no. Pero necesito saber dónde están.

Tu: Estamos en el club que está en la calle principal, en el que en la vereda encontramos un billete.

Susie: ¡Ah! Ya me acuerdo.

Tu: ¿Por qué preguntas?

Susie: Nada, es que decidí que si Zayn iba a celebrar yo debía estar ahí para apoyarlo.

Tu: ¿Estás afuera?

Susie: No exactamente afuera, pero voy llegando. Dile en cinco minutos más que salga a buscarme, pero cuentale que es una sorpresa.

Tu: Sí, sí. En cinco minutos más.

Susie: ¡Gracias amiga!

Tu: No hay de qué –sonreí.

Susie: ¡Nos vemos!

Tu: ¡Chao, cuídate! –colgué.

 

Ya pasados los cinco minutos, le dije inmediatamente a Zayn que debñia salir para encontrarse con una sorpresa.

 

Zayn: ¿Una sorpresa? –me preguntó.

Tu: Sí, sí.

Zayn: ¿De qué tipo?

Tu: Uno de las mejores.

Zayn: No me compraron nada ¿cierto?

Tu: No, no. Mira, es simple, sale y verás tu sorpresa.

Rachel: ¿De qué hablas? –me murmuró.

Tu: De Susie –le respondí en la oreja.

Rachel: Ahh…

Zayn: ¿No es broma, o si?

Tu: Ve rápido que si no el regalo se aburre.

Zayn: Entonces es alguien –concluyó.

Tu: Sólo ve –le ordené.

 

Zayn se levantó y salió velozmente hacia fuera para poder encontrar su sorpresa. Yo sé que le va a gustar mucho.

 

La música sonaba fuerte, por lo que prácticamente gritábamos para poder mantener una conversación. Entre esas, el DJ coloca una canción muy bailable y Liam expresa con su rostro un sentimiento de alegría tras escucharla.

 

Liam: ¡Me encanta esta canción! –me expresó.

Tu: ¿Qué? –no pude escucharlo, la música estaba muy fuerte.

Liam: ¡Que me encanta esta canción! –repitió con un tono de voz más elevado.

Tu: ¿En serio? –me tomó de la muñeca y de ella me jaló.

Liam: Ven, bailemos –nos paramos y antes de bailar me volteé.

Tu: Rachel, cualquier cosa avísame.

Rachel: Sí, sí.

Niall: No te preocupes, estará bien conmigo –guiño un ojo.

Rachel: Ve con Liam –volví a girarme y Liam me llevó a la pista de baile. Nos camuflamos en la gente hasta que encontramos un espacio para bailar.

Tu: ¿Cómo se llama está canción? –le pregunté acercándome a su oído.

Liam: ¿Qué canción? –dijo confundido.

Tu: ¡Ésta! La que dijiste que te gustaba –comenzamos movernos de un lado a otro según el ritmo de la canción.

Liam: ¡Ahh! Esta canción –pausó- No lo sé- declaró.

Tu: ¿No que era tu favorita?

Liam: No, sólo lo dije para excusarme, quería bailar contigo –sonrió.

Tu: Con un “¿Vamos a bailar?” sobraba y bastaba.

Liam: Pensé que me podrías decir: “No Liam, no sé bailar”.

Tu: ¡Ni lo creas! –dije- Me gusta bailar.

Liam: Entonces enséñame, yo no sé.

Tu: ¿No sabes?

Liam: No, mira –comenzó a bailar extremadamente raro.

Tu: ¡Liam! –reía sin parar- ¡No seas ridículo! –seguía bailando y eso me provocaba más risas.

Liam: ¿Viste? Soy un asco.

Tu: Que me guste bailar, no significa que sea una experta.

Liam: Lo que sé, es que si es un baile de pareja se debe hacer así –me tomó de la cintura y me acercó a él delicadamente- y luego esto –colocó mis brazos alrededor de su cuello, yo entrelacé mis dedos que lo rodeaban.

Tu: Estás loco –dije cabizbaja ocultando mi rubor en las mejillas.

Liam: Loco por ti –con sus dedos corrió la mecha de pelo que tapó parte de mi cara y la colocó detrás del contorno de mi oreja.

 

Tras esto, levanté mi cabeza para mirarlo a los ojos, ninguno de los dos emitió una palabra. Él, acercó su frente topándola con la mía, mirándolo a los ojos le sonreí y le me respondió con otra sonrisa devuelta. Cuando observé sus ojos, contemplé un brillo especial, que expresaba mil sentimientos. Mojé mis labios, haciendo que él prestara atención en ellos. Él, sin dudarlo, anuló la distancia entre nosotros y besó mis labios. Abrimos nuestras bocas y dejamos que nuestras lenguas jugaran entre ellas.

Nos separamos para volver a respirar, el beso fue largo pero hermoso y mágico a la vez. Me sentí como si flotara en una nube.

Liam: ¿Por qué me haces esto? –me preguntó.

Tu: ¿Acaso no me gustó? –pregunté avergonzada.

Liam: No, ¿por qué cada vez que me besas me dejas completamente rendido a tus pies? –con eso, me alivié automáticamente, había pensado lo peor- Cada día que pasa es mejor –solté una risita nerviosa.

Tu: ¿Entonces si te gustó?

Liam: Muchísimo –le sonreí.

 

Luego del beso,  seguimos bailando unos minutos más. Nos reímos, movíamos y nos besábamos. Eran esos momentos en que te olvidas de hasta dónde vives y los disfrutas al máximo. Pasaron los minutos, y ese tan corto tiempo que fue para mí, fueron horas en la vida real.

Tu: Han pasado tres horas –comenté sorprendida.

Liam: Cómo pasa el tiempo volando cuando estoy contigo…

Tu: ¡Se hacen cortísimos!

Liam: No he visto a ninguno de los chicos.

Tu: Yo tampoco, ¿dónde estarán?.

Liam: Sabes… –me miró picarón.

Tu: ¿Qué cosa?

Liam: Se me ocurrió una idea –tomados de la mano nos alejamos del centro de la pista y de las personas.

Tu: ¿A dónde vamos? –le pregunté.

Liam: A caminar…

Tu: ¿Y los demás?

Liam: Ellos saben caminar hasta las casas, ¿no?

Tu: Tienes razón –Salimos del club, y afuera todavía habían personas que hacían fila para entrar al club.

Liam: ¿Qué quieres hacer? –me preguntó mientras caminabamos sin rumbo en la vereda.

Tu: Quiero ir a la playa…

Liam: ¿Ahora? ¿Cuándo está oscuro? –cuestionó sin entenderme.

Tu: Quiero escuchar las olas del mar –le manifesté.

Liam: A mi madre le encanta escuchar las olas del mar, de echo, por esa razón tenemos una casa acá.

Tu: A mi me relajan escucharlas –confesé. De pronto, un viento helado sopló sobre mí e hizo que tiritara del frío.

Liam: ¿Tienes frío? –antes de responderle, se sacó su polerón.

Tu: No, no te lo saques… –insistí.

Liam: No creas que dejaré que mueras de frío –dijo.

Tu: ¿Y tú? ¿Quedarás solo en polera? –Aunque me gustara la idea, no quería que se resfriara por mí.

Liam: No te preocupes por mí –me entregó el polerón y tuve que aceptarlo- ahora póntelo antes que te resfríes.

Tu: Eres muy tierno –me lo coloqué y noté que me quedaba un tanto grande, me tapaba el trasero y las mangas eran largas- Debo verme chistosa –refunfuñé.

Liam: Así me gusta –su brazo me rodeó mi hombro y yo hice lo mismo, pero a la altura de su cintura. Así estuvimos caminando hasta llegar a la playa.

Tu: Aquí si que hace frío –agregué tras otra ola de aire congelado.

Liam: No importa –contestó.

Tu: Ven –él se agachó y se sentó en la arena con sus piernas abiertas, yo imitándolo me ubiqué entre sus piernas quedando mi espalda topando con su pecho y sus piernas alrededor de mis caderas. Sus brazos envolvieron mi estómago y yo crucé sus dedos con los míos.

Liam: Te quiero –me dijo luego de besar mi mejilla y reposar su cabeza en mi hombro.

Tu: Yo más –apreté más fuerte su mano.

Liam: ¡Mira, podemos ver parte de la cuidad! –La vista era espectacular, se podían contemplar las luces de las calles y de las casas encendidas, la luna llena y las olas golpear la arena.

Tu: ¡Qué romántico! –murmuré.

Liam: _______  –me volteé para mirarlo a los ojos- Siempre he querido decirte algo pero nunca puedo…

Tu: ¿Qué cosa Liam? –le pregunté.

Liam: Antes que todo –suspiró- debo confesarte que cada vez que me miras tus ojos, tus hermosos ojos me hipnotizan y no hacen nada más que embobarme y encantarme cada día más. Tu sonrisa celestial, hace que hasta el día más nublado lo ilumines con tan sólo reír. No te imaginas lo fácil que fue abrir mis sentimientos contigo, eres tan especial. La forma en que me besas, sin duda era lo mejor de lo que yo alguna vez había imaginado o soñado, todas mis expectativas quedan bajas al lado tuyo.

 

Liam, sus palabras, su mirada, la forma en que recitaba sus sentimientos hizo que mi corazón se paralizara ya que llegó a la palpitación máxima existente. Las mariposas no sólo volaban en mi estómago, si no que también hasta en la punta de las yemas de los pies y cabeza.

 

Liam: No quiero volver a separarme un segundo más de ti. Te amo. _____, ¿Quieres ser mi novia?

Texto postado em 16/03/2012 às 11:15pm | 0 notes | Reblog!!

Parte 1

Ya era nuestro turno.

 

Liam: Tú primero –me dijo antes de que Louis entrara.

Tu: Está bien.

Guardia 1: ¿Su identificación? –me preguntó serio.

Tu: Tome –le entregué el carnet.

Hombre1: Usted es menor de edad –dijo tras revisarlo.

Liam: Pero pronto cumplirá 18 –comentó para convencerlo.

Guardia 1: ¡Hey Josh! –gritó llamando la atención del otro hombre.

Guardia 2: ¿Qué pasa? –respondió.

Guardia 1: Mira –le entregó la identificación- ¿Qué hacemos? –le preguntó a su compañero.

Guardia 2: Mmm… –me miró de la cabeza a los pies- Date una vuelta –me obligó.

Tu: ¿Qué? –pregunté pues no creía lo que me pedía.

Guardia 2: Que te des una vuelta –repitió.

Liam: ¡¿Qué?! –exclamó celoso.

Ali: _____ hazlo, es solo una vuelta –dijo. Miré a Liam y con mi mirada le pregunté si debía hacerlo, él entendió y me asintió con la cabeza. Giré en mi propio eje y recibí muchos silbidos y piropos de hombres que también estaban en la fila detrás de nosotros; por supuesto a Liam no le gustó mucho eso.

Tu: ¿Puedo entrar? –les pregunté.

Guardia 2: Pase –se corrieron hacia un lado permitiéndome pasar.

Tu: Gracias.

 

Ése momento fue el más incómodo que he tenido que pasar en toda mi vida, no sólo por el hecho de que prácticamente todo el mundo me estuviera viendo, si no que Liam tuvo que ceder a que lo haga.

 

Harry: ¿Por qué te ruborizas? –me preguntó tras salir de la fila.

Tu: Porque yo no acostumbro a llamar la atención –respondí.

Zayn: ¿Cómo? Si dejaste a los guardias babosos –llega Liam a la caseta para pagarme a mi y a él- Sin ofender Liam.

Liam: No te preocupes –me tomó de la mano.

Niall: ¿Y qué esperamos? –cuestionó al grupo- ¡Entremos!

Rachel: Hubieras visto la cara de los chicos de atrás –me susurró al oído y luego los apuntó con su dedo disimuladamente- ¡Míralos! Todavía te comen con la mirada.

Tu: ¡Ay Rachel! –exclamé- No sigas.

Rachel: Yo sólo decía… –reímos.

 

Al pagar todas las entradas nos dejaron pasar. Entramos y era un lugar enorme, había luces de colores típicas de clubes, y mucha gente bailando, disfrutando y a la vez bebiendo.

 

 

Zayn: ¡Siguanme! –gritó ya que la musica estaba fuerte.

Harry: ¿Buscas una mesa? –preguntó dirigiéndose a Zayn.

Zayn: Sí, quiero celebrar junto ustedes –respondió.

Rachel: ¡Ahí veo una! –con el dedo, apuntó a una mesa desocupada.

Louis: ¡Vamos! –todos nos trasladamos en esa mesa. Era una especie de sillón un forma de “u” y en el centro estaba plantada una mesa.

Harry: ¡Yo primero! –bramó.

Ali: ¡Qué maduro! –rió tras su petición.

Harry: ¡Hey! –exclamó- ¡Sí lo soy!

Ali: Se nota –dijo sarcática.

Zayn: ¿Se van a sentar, o no? –les preguntó.

Ali: Harry primero –le corrió hacia un lado para darle paso a Harry.

Harry: Muchas gracias –Al lado suyo se sentó Niall y Rachel.

Zayn: Pasa –me ofreció.

Tu: Gracias –me senté a la derecha de Rachel.

Zayn: No hay de qué –dejó que me sentara para él luego sentarse junto a mí.

Liam: ¿A dónde crees que vas? –detuvo a Zayn.

Zayn: Yo…

Liam: No, voy yo –sonrió. Luego de que Liam se colocara cerca de mí, se sentó Zayn seguido de Ali y Louis.

Zayn: Bueno, ¿qué quieren? –nos preguntó.

Louis: Algo refrescante –comentó.

Zayn: Sea lo que sea, ¡yo invito! –nos propuso.

Rachel: ¡Zayn eres tan amable! –le dijo.

Niall: ¡Sí! –concordó con Rachel- ¡Tú eres el que viaja, nosotros deberíamos invitarte!

Zayn: No se preocupen por eso, solo pidan lo que quieran.

Harry: Quiero una cerveza… –opinó.

Niall: Yo vodka con Sprite.

 

En ese momento todos querían tomar bebidas alcoholicas. Claro, ellos eran mayores de edad, legalmente está permitido que beban. Para mí, todavía eso no estaba permitido, pero ese no era mi problema, si no que yo no tomo. En ocasiones anteriores he tenido que pasar por momentos en que me han ofrecido tomar pero yo no acepto, por esa razón no me vuelven a invitar.

 

No quería que eso mismo sucediera con Liam. ¿Qué pasa si él me rechaza sólo porque no tomo? Espero que no, pero de todas formas debía decírcelo. Si quiero que me quiera, que sea por como soy y no pretendiendo ser alguien más.

 

Tu: Liam… –lo llamé al oído.

Liam: ¿Si? Dime –volteó su cara hacía a mí.

Tu: Dedo contarte un secreto…

Liam: ¿Qué cosa? –me miró preocupado.

Tu: Pero promete que no me mirarás raro –le pedí.

Liam: ¿Por qué?

Tu: Promételo.

Liam: Sí, sí –aceptó.

Tu: Yonotomo –confesé rápido, para luego esconderme en el hombro de Liam.

Liam: ¿Qué? –me preguntó- No te entendí nada.

Tu: Que –me asomé un poco- yo no tomo –dije más pausado.

Liam: ¿Pero por qué no puedes o por qué no te gusta?

Tu: Porque no me gusta –contesté.

Liam: ¡Genial! –lo miré confundida.

Tu: ¿Qué? –pregunté al no entender qué estaba pasando.

Liam: Genial, yo tampoco.

Tu: ¿No tomas?

Liam: No.

Tu: ¿En serio? –volví a preguntar.

Liam: No, ¿por qué? ¿no me crees?

Tu: No es eso, es que eres el primer hombre en la tierra que me dice que no toma –exageré.

Liam: Créelo.

Tu: Pero, ¿por qué no tomas? –le pregunté.

Liam: Porque no puedo.

Tu: ¿Cómo? Si eres mayor de edad.

Liam: Mayor de edad o no, no puedo porque me falta un riñón. Entonces no debo beber.

Tu: ¿Qué? ¿Cuándo pasó eso?

Liam: Cuando era niño –lo miré y no sabía que decirle- Así que no te preocupes –me besó la frente.

Zayn: ¿Y tú _____?- me preguntó. Ahora debía confesarles a ellos, esto sería difícil. Con ellos si que no sabñia cómo reaccionaría pero no me queda otra.

Tu: Yo…

Liam: Quiere una bebida igual que yo –me interrumpió.

Zayn: Está bien –dijo.

Tu: Gracias- le susurré en el oído. Él me respondió con un guiño y yo le besé la mejilla.

Ali: Ahora hay que decírselo a una mesera –agregó.

Zayn: Es que no encuentro ninguna.

Niall: ¡Ahí veo a un mesero! –apuntó con el índice- ¡Hey tú! ¡Hey!- gritaba en vano, pues el chico no tomaba atención ante el llamado.

Rachel: Así nunca te tomará en cuenta. Así se hace –con su dedos en la boca, sopló y esto hizo que saliera un silbido que el mesero escuchó.

Harry: Niall, aprende –dijo burlándose de él.

Mesero: ¿Sí? Dígame –todos dijieron la bebida que tomaría y él los copiaba en una hoja- Nosotros le avisaremos cuando estén listos y vengan a buscarlos –nos advirtió.

Zayn: ¿Qué? –preguntó- ¿Debemos ir nosotros?

Mesero: Sí, es que el bar no se hace responsable de que, si a usted lo llegaran a empujar, se le caiga la bebida y…

Niall: ¿Es decir no traen los vasos porque se les caen?

Mesero: Ha pasado muchas veces, ellos prefieren que ustedes se hagan responsables.

Zayn: ¡Qué incoherente! –expresó.

Mesero: ¿Disculpa? –le preguntó.

Zayn: Que iremos en un istante… -el mesero se retiró.

 

Mientras esperábamos las bebidas conversábamos de variados temas. Louis y Ali se cansaron de  esperar y él la invitó a bailar un rato, quedando Niall, Zayn, Rachel, Liam y yo.

Mesero: Están los tragos y refrescos listos –nos avisó.

Zayn: ¡Gracias! Vamos enseguida.

Mesero: Deben pagar en el bar.

Niall: Ok –el mesero se esfumó- Entonces iremos a buscar los tragos y volvemos enseguida, no se vayan.

Rachel: Ya, ok. Aquí esperaremos.

 

Los chicos se levantaron del sillón y se encaminaron al bar, ya cuando entraron al tumulto de gente, los perdimos de vista totalmente.

 

Rachel: _____ -me susurró.

Tu: ¿Qué pasa? –le pregunté.

Rachel: No quiero molestarte pero mira disimuladamente –recalcó en la palabra “disimuladamente”- hacia tu derecha y verás que están los chicos de la fila.

Tu: ¿Molestarme? ¿De qué hablas? –decidí girar mi cabeza lentamente, y corroboré lo que me decía- ¡Ay, no!

Rachel: Y miran todo el tiempo hacia acá.

Tu: Si lo noté –volví a mirar, y uno de ellos me saludó con la mano.

Rachel: ¡No vuelvas a mirar!

Tu: ¡¡Rachel!! –exclamé silenciosamente- ¡¡me saludaron!!

Rachel: ¿Te saludaron?

Tu: Sí, con la mano –de pronto comencé a entrar en trance.

Rachel: ¡No me digas! –ahora ella fue la que echó otro vistazo.

Tu: ¡No mires, Rach…!

Rachel: ¡¡Vienen para acá!! –me interrumpió.

Tu: ¡¿Qué?! –no lo podía creer, ¿qué hago si nos ven con ellos?

Chico 1: Hola nenas – ¿Nenas? ¿Es esa tu forma de coquetear a alguien?, pensé.

Rachel: Hola –dijo tímida. Yo solo me hice la indiferente.

Chico 2: ¿Qué hacen dos chicas tan hermosas como ustedes solas en un club cómo este? –se sentó al lado mío, y el otro muchacho junto a Rachel.

Tu: Espero a mi novio que viene con unos tragos.

Chico 1: ¿Novio?

Tu: Sí. ¡Mira qué coincidencia! ¡Ahí viene! –milagrosamente, los chicos se aproximaban a la mesa.

Chico 1: Pero tú hermosa, no tienes novio ¿cierto? –le preguntó a Rachel.

Rachel: Ehh…  –titubeó.

Zayn: ¿Quiénes son ellos? –cuestionó tras colocar los tragos en la mesa.

Chico 2: Amigos –contestó antes de nosotras.

Niall: ¿Lo conocen?

Tu: No, y ya se iban –alejé al chico con mi mano, rechazándolo.

Chico 2: Sé que en el fondo me deseas… -me susurró.

Tu: ¿Tú qué te crees? –lo miré ofendida y no dudé en golpearle con una cachetada.

Chico 2: ¡Hey, hey, hey! –exclamó.

Liam: ¿Quién te crees… –Liam llegó último y alcanzó a ver la escena del golpe. Instantáneamente, dejó los vasos en la mesa y aún así con heridas en la mano, tomó al chico, sacándolo del sillón,y lo votó al suelo- No vuelvas a sobrepasarte ¿Entendido? –lo amenazó.

Chico 2: Sí jefe –su amigo se levantó a ayudarlo para que se levantara, traumado se fueron de ahí sin dejar rastro.

Liam: ¿Estás bien _____? –me preguntó.

Tu: Sí, sí. Gracias Liam –se sentó nuevamente junto a mí, lo abracé y posé un beso largo cerca de sus labios. Provocando que las mejillas de él se tiñeran de color rosa.

 

Texto postado em 16/03/2012 às 11:15pm | 0 notes | Reblog!!
sin-etiquetas:
Holii :B oie :c no encuentro el capitulo 9 :C

Está debajo del capitulo 10, no sé que pasó pero la imagen del capitulo 9 está arriba del capitulo :/


Mensagem postada em 10/03/2012 às 10:12am | 0 notes

Texto postado em 9/03/2012 às 5:38pm | 0 notes | Reblog!!

Aunque Susie tratara de ocultarlo, nosotras que la conocemos desde pequeña, sabemos que algo andaba mal. Por lo que le propuse a Liam que las chicas y yo iríamos a la cabaña y buscaríamos algo para abrigarnos, ya que comenzaron a aparecer los vientos fríos de verano por la noche.

 

Liam: ¿Tienes frío?– cuestionó preocupado.

Tu: Sí, así que nos juntamos acá mismo –le sugerí.

Liam: Pero no te vayas… Te presto mi polerón –comenzó a sacárselo para entregármelo.

Tu: No es necesario –lo paré para que él que quedara con el polerón- Iré con ellas, volveremos enseguida.

Liam: Está bien…- accedió- pero no se demoren mucho- exigió.

Tu: Sí, sí. Serán segundos- le dije antes de besarlo en la mejilla- Nos vemos.

Liam: ¿Segundos? Eso mucho- alegó.

Tu: ¡Eres muy exagerado! -dije intentando alejarme, pero algo me impedía hacerlo, era la mano de Liam- ¡Liam! –Reí-  ¡Déjame ir! –con todas mis fuerzas trataba de soltarme de la mano de él.

Liam: ¿Qué cosa? No sé de qué me hablas- mintió.

Tu: ¡¡Liam!!- reí- No volveré nunca si no me dejas ir- intenté amenazarlo.

Liam: Si no te suelto, te quedarías conmigo para siempre- rió.

Tu: Liam… Contaré hasta tres…

Liam: Eso no te resultará.

Tu: Unoo…

Liam: Ni a mi madre le a resultado- miraba indiferente.

Tu: Doooos…

Liam: Eso que mi madre era la mujer más estricta del planeta- dijo.

Tu: Nunca más te daré un beso. Tre…

Liam: ¡¡Está bien!! –me interrumpió- Tu ganas… –hasta que me soltó.

Tu: Supuse que eso resultaría –le dije.

Liam: Supusiste muy bien.

Tu: Nos vemos –me acerqué a su mejilla y posé un dulce beso.

Liam: No te demores –insistió.

Tu: Ok, ok –le respondí a lo lejos. Me acerqué donde estaban ellas –¿Me acompañan a la cabaña? Voy a cambiarme, tengo frío.

Ali: Dile a Liam que te preste su polerón- recomendó mientras estaba tomada de la mano con Louis.

Tu: ¡Acompáñenme!- dije intentando que entendieran: No voy a abrigarme, quiero que hablemos con Susie, decía en mi cabeza.

Rachel: Yo te acompaño- dijo. ¡Al fin alguien entendía mi propósito!, pensaba.- ¿Susie vienes?- le preguntó.

Susie: No lo sé.

Tu: ¿No quieres quedarte sola, cierto?- miré a Ali- Ali nos acompañará ¿cierto?- dije destacando con la voz la pregunta “¿cierto?”.

Ali: Sí, sí- dijo finalmente entendiéndome.

Rachel: ¿Vienes?

Susie: Esta bien…- respondió desanimada.

Ali: Enseguida vuelvo Lou –se separó de él y le regaló un beso en los labios- ¡Nos vemos!

 

Todas nos encaminamos hacia la cabaña. Entre Ali, Rachel y yo había una expensa conversación, cada vez que dábamos nuestra opinión sobre un tema, le preguntábamos a Susie qué pensaba sobre eso o qué decía. Pero nada, sólo respondía cosas incoherentes o cosas cortantes.

 

Llegamos a la cabaña y nuestra amiga seguía con el mismo ánimo de hace un rato. ¿Tan lejos llegaron sus sentimientos por Zayn? Por supuesto, era un gran chico. Hasta a mí, que recién lo estoy conociendo, me dolió un poco. Me dio lástima, pero a la vez alegría por él.

 

Entramos y Susie se dirigía a las escaleras, supongo para subir rápidamente y encerrarse en su habitación sin contarnos qué le sucedía. Pero como su amiga, no dejaría que se iría así de rápido.

 

Tu: Susie –me coloqué enfrente de ella impidiendo que pudiera subir las escaleras- ¿Qué te sucede? –Coloqué mi mano en su hombro- Tú sabes que puedes contar con nosotras.

Susie: Sí lo sé, pero…–sus ojos comenzaron a brillar.

Rachel: Cuéntanos Susie, siempre estaremos aquí para apoyarte.

Ali: Y para escucharte –agregó abrazándola.

Susie: Muchas gracias, pero no es necesario que se preocupen por mi.

Rachel: ¡¿Qué?! ¡Es más que necesario! –exclamó- Eres nuestra amiga.

Susie: Lo sé, pero…

Tu: ¿Es por Zayn, cierto?

Susie: En parte.

Ali: ¿En parte? ¿Cómo es eso?

Susie: Chicas –suspiró.

Tu: ¿Nos perdimos de algo?- cuestioné.

Susie: Por favor, necesito un tiempo a solas. Entiéndanme.

Rachel: ¿Quieres que te dejemos aquí sola?

Susie: Sí…

Tu: ¡Ni muertas! –grité.

Ali: ¿Por qué?

Susie: Necesito pensar, por favor. Se los suplico.

Rachel: Como quieras amiga, pero si ya no quieres estar sola, llámanos y aquí estaremos.

Susie: Gracias –sonrió y de inmediato esa sonrisa desapareció.

Ali: Llámanos cualquier cosa –froté su espalda de forma de que sintiera nuestro apoyo.

Susie: Por supuesto –luego de subir las escaleras escuchamos un portazo, leve, que nos decía que estaba en su cuarto.

Rachel: ¿Al final te abrigarás o no? –me preguntó.

Tu: ¡Ah, sí, sí! –contesté- Ya se me había olvidado con todo esto –subí las escaleras hasta llegar a mi cuarto. Abrí mi closet, y me coloqué jeans y zapatillas. Volví a revisarme en el espejo del baño y retoqué mi maquillaje; un poco de perfume más no le hace daño a nadie., ¿cierto?.

Ali: ¡¿Estás lista _____?! –gritaba desde el primer piso.

Tu: ¡Sí, voy enseguida! –respondí buscando mi perfume.

Susie: Toma, acá está –me dijo debajo del umbral de mi puerta.

Tu: ¡Oh, gracias! –tomé el perfume y me coloqué un poco.

Susie: _____, gracias a ti –agregó.

Tu: ¡Hey! No te preocupes, para eso estamos las amigas ¿no cierto?

Susie: Eso quiero –susurró.

Tu: ¿Qué dijiste?

Susie: Que eso es cierto –mintió.

Tu: Ven –extendí mis brazos y nos acercamos, la abracé lo más fuerte que pude expresándole que estoy ahí para ella, siempre.

Susie: Muchas gracias por todo, en serio.

Tu: No te preocupes –me alejé de ella- ¿Mejor?

Susie: Un poco, sí.

Rachel: ¡¡_____!! –gritaba.

Ali: ¡Te demoras más que yo en la ducha! –gritaban riéndose.

Rachel: ¡¿Hasta cuándo?! –se reían burlándose. Claro, eso me lo decía todo el tiempo el inspector de mi escuela, qué viejo más molestoso.

Tu: Susie, nos vamos. Ten tu celular encendido.

Susie: Lo tendré.

Tu: Chao –me despedí de ella y bajé al primer piso.

Rachel: ¡Chao Susie!

Ali: ¡Adiós!, nos estamos viendo –bramaban.

Susie: Hasta luego… –respondió sin ganas.

 

Ya lejos de la cabaña, entre nosotras, nos preguntábamos qué podría ser la otra cosa que le afectaba tanto a Susie, concluimos que deben ser problemas personales, pero cuando nos ocurrían esos tipos de problemas éramos capaces de contarlo.

 

Como ella nos pidió la dejamos sola, para que pensara. Hay veces que eso es todo lo necesario para ordenar tu mente y poder explicar el verdadero problema.

 

Antes de llegar donde estaban los chicos, recibo una llamada de Liam.

 

Tu: ¿Sí? –contesté.

Liam: ¿Les falta mucho? –preguntó.

Tu: No, incluso estamos llegando.

Liam: Ah, ok –desde el teléfono escuché la voz de Harry.

*Harry: ¡Apúrense, morimos de hambre! –se quejaba.*

Liam: Harry tiene hambre y quieren que se apuren –reí.

Tu: Sí, lo escuché. Dile que se tranquilice, ya vamos llegando.

Liam: _____ dice que te tranquilices ya vienen llegando.

*Harry: No, queremos que lleguen ¡Ahora! –exclamó.*

Liam: Quieren que lleguen ahora.

*Zayn: Ahora Liam es mensajero de Harry y _____ –rieron*

Liam: ¡Hey! Yo no soy mensajero de nadie.

Tu: Sí lo eres lindo.

Liam: Está bien, como tú digas –sonrió- ¡Ya te veo! –chilló.

Tu: Yo no los veo. ¿Chicas los ven? –les pregunté.

*Ali: Estoy viendo a Louis*

Tu: Yo no los veo –dije.

Liam: ¡Aquí! ¡Aquí! –movía sus brazos para que notáramos su presencia.

Tu: ¡Ya te vi! ¡Ya te vi! –reí- ¡No sigas haciendo eso!

Liam: ¿Qué? ¿Te avergüenzo? –soltó una risa.

Tu: Te ridiculizas solo –reí. Corté el teléfono y me aproximé a Liam para abrazarlo.

Liam: ¿Esta es tu ropa más abrigada? –preguntó celoso.

Tu: Mmm… ¿Sí? –contesté.

Liam: ¡Pfff! Para eso te prestaba mi polerón –insistió.

Zayn: Ya la parejita pare su discusión, ahora vayamos a tomar algo para celebrar –

Tu: No estamos discutiendo.

Harry: Bueno, menos “blá blá” y más acción.

Zayn: ¿Dónde quieren ir? Yo invito.

Louis: Yo conozco el mejor club de acá.

Ali: Qué esperas, ¡Vamos!

Harry: ¿Es el que está en la calle principal? –le preguntó a Louis.

Louis: Ese es el problema, es para mayores de edad –introdujo su mirada en mí y en Rachel.

Niall: Pero eso no es problema, ¿cuándo cumples años? –le preguntó a Rachel.

Rachel: Yo los cumplí antes de llegar acá. La única que es menor de edad aquí es _____ – Era cierto, soy la única que los cumplirá al entrar a la universidad. ¡Demonios! Esto de ser más joven no me ayudaba mucho.

Harry: Pero ahí negociamos con el guardia para que te deje entrar –me guiñó el ojo.

Niall: No creo que no te deje entrar –comentó.

Ali: No sean pesimistas

Rachel: Entonces, ¿Vamos a ir?

Zayn: Sí, sí. ¡Vamos!

 

Seguimos a los chicos, ellos conocían mejor la cuidad y nos llevarían al club. Las calles de la cuidad eran limpias y habían muchos clubs donde ir. Con Liam caminábamos tomados de la mano, los demás estaban adelantados, en cambio nosotros no teníamos ninguna prisa e íbamos de los últimos.

 

En ese momento me sentía un tanto incómoda, no era mayor de edad, y si no me dejaban entrar causaría que los chicos tampoco pudieran hacerlo.

 

Liam: ¿Estás bien hermosa? –me preguntó mientras jugaba con mis manos.

Tu: Sí, eso creo –mentí.

Liam: ¿Estás segura? –con un gesto de mi cabeza asentí- No te noto bien.

Tu: Es que… –suspiré- No lo sé.

Liam: ¿No quieres ir?

Tu: ¡No! Sí quiero ir pero…

Liam: ¿Qué cosa? –se acercó a mi- Dime

Tu: ¿Qué pasa si no me dejan entrar? –dije finalmente.

Liam: ¿De eso te preocupabas? –bufó.

Tu: Sí, es que no quiero causar problemas.

Liam: ¿Problemas? ¿Por qué?

Tu: Sí, porque no quiero que por mi culpa no puedan celebrar y nos tengamos que ir.

Liam: Eso no va a pasar –su brazo abrazó mis hombros- Si no puedes entrar yo me quedaré afuera contigo –se acercó a mi oído- solos –susurró, terminando con un beso en mi mejilla.

Tu: Eres el mejor –sonreí.

Liam: Tu más –juntos reímos.

Niall: ¡Hey, chicos! –gritó- Aquí es –apuntó un local. Con Liam aceleramos el paso y nos topamos con una fila eterna de personas.

Tu: ¿Acá es? –pregunté sorprendida.

Harry: Fabuloso, ¿no?

Rachel: Eterno –comentó.

Niall: Supongo que todos trajeron su identificación, ¿cierto?

Ali: Acá tengo la mía.

Louis: ¿Cómo no? –Rachel, Zayn y Harry mostraron las suyas.

Liam: Sí.

Tu: También, ¿pero de qué sirve la mía? –les pregunté.

Harry: Para que corroboren que sí tienes 17 y que luego los cumplirás –me contestó.

Tu: Pero para mi cumpleaños queda mucho…

Zayn: No importa, ahí veremos.

 

Cada vez que pasaban los minutos la fila se acortaba. Desde donde estábamos, vi el sistema para entrar: Te pedían la identificación y ellos veían si eras mayor de edad, luego seguías caminando y se llegaba a una caseta, la cual era para pagar la entrada. Habían algunos que los sacaban de la fila o porque eran menores de edad o porque estaban extremadamente borrachos. Los hombres que pedían la identificación eran enormes y macizos, vestidos de negro de los pies hasta la cabeza y muy serios.

 

Liam: No te pongas nerviosa, todo saldrá bien –me dijo.

Tu: No estoy nerviosa, ¿por qué lo dices?

Liam: Porque aprietas mi mano hasta dejarla sin respirar –miré su mano y la solté.

Tu: Lo siento –le pedí avergonzada.

Liam: No te preocupes, tómala –me ofreció nuevamente su mano.

Tu: Gracias –reí y besé su mejilla.

 

Ya era la hora, Niall era el primero, los hombres tomaron su identificación y lo dejaron pasar sin ningún problema. Luego siguió el turno de Rachel, seguida de Niall, Ali y Louis.

 

Ya era nuestro turno.

 

Liam: Intenta tú primero –me dijo antes de que Louis entrara.

Tú: Está bien.

Guardia: ¿Su identificación? –me preguntó serio.

Texto postado em 9/03/2012 às 5:37pm | 1 note | Reblog!!

Texto postado em 7/03/2012 às 6:31pm | 0 notes | Reblog!!
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